|
A través de esta página, me propongo darles una orientación amplia y sencilla relacionada con las lesiones mas frecuentes en nuestro apasionante deporte, que hacer para evitarlas, recomendación en relación a equipo ideal para evitar lesiones, como ayudar a nuestro compañero que ha sufrido un accidente hasta trasladarlo a un servicio de emergencia y nociones de fisiología del ejercicio, programas de entrenamiento, hidratación y nutrición.
Las lesiones comunes entre los ciclistas profesionales o simplemente recreacionales, son bien conocidas desde comienzos del siglo pasado, cuando se popularizó este deporte. En los últimos años ha habido un gran auge en las actividades relacionadas con el ciclismo, al tomar conciencia del gran potencial de este deporte, como alternativa de entrenamiento para mejorar las condiciones cardio-pulmonares, resistencia y velocidad inclusive para aplicarlas en otro deporte. También es innegable la popularidad en aumento del ciclismo de montaña en el mundo y en nuestro medio, con lo cual observamos situaciones mas radicales desde todo punto de vista, técnica, esfuerzo físico, terrenos con alto grado de dificultad, bajadas escalofriantes y lesiones mas graves y mas frecuentes cuando no se toman las debidas precauciones. Otro factor agravante es que normalmente las lesiones del ciclista de montaña ocurren en lugares remotos, de difícil acceso. Podemos dividir las lesiones del ciclista en 2 grandes grupos: Lesiones por "sobre uso" (Over use) y lesiones traumáticas.
Lesiones por sobre uso:
Son aquellas que ocurren por error técnico o falta de entrenamiento, cuando sometemos nuestro organismo a esfuerzos para los cuales el mismo no está preparado. En general son lesiones benignas, que en sus etapas iniciales responden a tratamiento médico y un poco de reposo. Un ejemplo de este tipo de lesión sería la de un paciente no habituado al ejercicio que se inicia en una clase de spinning y al tratar de acompañar el ritmo de sus compañeros entrenados, termina con dolores en sus rodillas, muslos, etc. Este paciente no tendrá lesiones graves, pero sí lesiones leves y fastidiosas, que terminarán por alejarlo de la actividad que había iniciado de forma tan "animada". En general estas lesiones se evitan aumentando el esfuerzo de forma gradual de acuerdo a nuestro nivel de entrenamiento y consultando a un especialista antes de iniciar un programa de entrenamiento de manera que nos oriente en relación a alguna deformidad que nos limite para la actividad que pretendemos iniciar. El uso de equipo adecuado también es fundamental para evitar las lesiones de este grupo. 1. La irritación de la piel en la región perineal, es un problema común en ciclistas novatos algo mas experimentados en inicio de temporada. El uso de Lycras con acolchado adecuado, sillines anatómicos y el evitar humedad excesiva o largos trayectos cuando no estamos acostumbrados es la forma de evitar estas lesiones. Cuando la irritación se ha hecho presente, en un inicio un corto reposo y entrenamiento adecuado es suficiente para tolerar el sillín. En casos un poco mas severos o si tenemos que seguir rodando en los días siguientes, el uso de cremas como las que se usan en los bebes para la pañalitis es una buena opción. Cuando el problema es mas grave, principalmente en ciclistas profesionales, que en un momento dado lleguen a tener inclusive ampollas, deben procurar atención médica especializada. En términos generales se debe mantener una higiene adecuada del área, cambiar de Lycra frecuentemente, aplicar calor local y en algunos casos está indicado el uso de antibióticos o drenaje de abcesos.
2. Las compresiones nerviosas en la mano son vistas frecuentemente tanto en ciclistas ocasionales, como de alta competencia. Esas compresiones se observan principalmente en los nervios digital radial del 2° dedo, mediano (Síndrome del túnel carpiano) y cubital (Síndrome del canal de Guyón). En el ciclismo de montaña la compresión del mediano es la mas frecuente y suele ocurrir al permanecer con la muñeca hiperflexionada dorsalmente durante largas subidas. La compresión del nervio mediano se manifieste como una parestesia (adormecimiento) del 2°,3er y 4° dedo. La manera de evitar estas compresiones es usando guantes con acolchado adecuado, uso de bicicleta con suspensión delantera, cambio frecuente de la posición de las manos en el volante evitando al máximo la dorsiflexión de la muñeca, acortar la distancia entre el sillín y el volante.
3.La zona perineal es otro local anatómico frecuentemente afectado por las compresiones nerviosas en ciclistas del sexo masculino. La prostatitis, así como los síndromes compresivos de los nervios peniano y pudendo, que producen parestesia, son vistos con relativa frecuencia y normalmente mejoran con reposo. Generalmente ocurren por el uso de sillines con la punta muy dura y orientada hacia arriba lo cual maltrata la zona perineal principalmente al sentarse muy adelante durante las subidas. Estas molestias pueden evitarse usando sillines anatómicos (aquellos que tienen un hueco en el medio haciendo con que el apoyó se realice sobre ambas tuberosidades isquiáticas) y con la punta flexible y orientada hacia abajo. Otro buen habito es levantarse del sillín con cierta frecuencia durante recorridos largos o en terreno muy irregular o durante subidas prolongadas.
4. Compresiones de nervios periféricos, también pueden ocurrir en los pies. Por lo general se deben al uso de calzados muy justos o de suela muy blanda. La suela blanda sede ante cualquier protuberancia del pedal mientras que la rígida no. Los ganchos incrementan de una manera increíble el rendimiento del pedaleo, pero a diferencia del proceso de caminar, en el ciclismo hacemos presión siempre sobre el mismo local durante el pedaleo, pudiendo causar compresiones nerviosas en el pie. Para evitar estas parestesias los zapatos deben ser cómodos y grandes lo suficientes para que permitan la movilidad de los dedos dentro de los mismos. En algunos casos es aconsejable el uso de plantillas de gel si la molestia es frecuente o limitante. |